NRGI participó en la XI Semana de la Energía con propuestas para una mejor gobernanza de la minería, las empresas petroleras estatales y la transición en territorios con producción petrolera en declive
Durante el encuentro regional organizado por OLACDE en Santo Domingo, NRGI participó en cinco espacios de diálogo sobre planificación minero-energética, el futuro de las empresas petroleras estatales y la participación de la sociedad civil y las juventudes. La organización destacó la importancia de fortalecer la gobernanza para que las decisiones energéticas generen beneficios duraderos para los países y sus comunidades.
América Latina y el Caribe enfrentan decisiones de largo plazo sobre la expansión minera, el futuro de las empresas petroleras estatales y la transformación de sus territorios productores. ¿Cómo gestionar estas oportunidades y riesgos en un escenario energético cada vez más incierto? ¿Qué capacidades necesitan los países para que las inversiones se traduzcan en desarrollo y bienestar para sus poblaciones?
Estas preguntas marcaron la participación del Natural Resource Governance Institute (NRGI) en la XI Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), celebrada en Santo Domingo, República Dominicana.
NRGI participó en distintos espacios de intercambio con representantes de gobiernos, empresas petroleras estatales, organismos multilaterales, academia, sociedad civil y juventudes de la región. A través de estas conversaciones, la organización aportó evidencia y propuestas para fortalecer la planificación, la transparencia, la participación y la gobernanza de los recursos naturales.
La delegación de NRGI estuvo integrada por Ana Carolina González Espinosa, Antonio Hill, Fernanda Ballesteros, Juliana Peña Niño, Brenda Aylén Rodríguez Orea, Andrea Furnaro y Paula Carranza.
Uno de los principales hitos fue la presentación del Libro Blanco sobre el Desarrollo Minero y la Planificación Energética en América Latina y el Caribe, elaborado por OLACDE. NRGI contribuyó con un capítulo sobre los desafíos de integrar la planificación minera y energética.
La publicación aborda una oportunidad estratégica para la región: aprovechar la creciente demanda de minerales críticos para impulsar inversiones, infraestructura y desarrollo económico. Pero la magnitud del desafío es significativa. La minería representa cerca del 9% del consumo eléctrico regional y su demanda energética podría aumentar un 62% hacia 2034. Este crecimiento exige anticipar inversiones y buscar oportunidades para que la infraestructura desarrollada en torno a los proyectos mineros y sus necesidades de energía y agua no compitan con las necesidades de las poblaciones cercanas sino que ayuden a satisfacerlas. Esto requiere mayor coordinación entre y capacidad de instituciones estatales.
Esta perspectiva, la organización también estuvo presente en el I Foro Minero-Energético de América Latina y el Caribe, donde Ana Carolina González, directora senior de Programas y directora para América Latina de NRGI, planteó la necesidad de fortalecer los estándares socio-ambientales y hacer apuestas por añadir valor a nivel local para garantizar que el desarrollo minero se traduce bienestar en los territorios productores.
“América Latina produce cerca del 40% del cobre y una cuarta parte del litio del mundo, pero refina apenas una quinta parte de lo que extrae. Tenemos una oportunidad enorme con los minerales de la transición energética, pero necesitamos ir más allá de la extracción. La pregunta es cuánto valor queda en los territorios, cómo protegemos el agua y qué oportunidades concretas estamos generando para las comunidades”, señaló la directora para América Latina de NRGI.
Otro eje central fue el futuro de las empresas nacionales de petróleo (NOC, por sus siglas en inglés), abordado en el panel “Empresas nacionales de petróleo: de la transición a la transformación”, con la participación de NRGI, OLACDE y representantes de empresas, gobiernos y organismos del sector energético.
Estas compañías cumplen funciones estratégicas para numerosos países de América Latina y el Caribe. Su actividad influye en los ingresos fiscales, el empleo, la seguridad energética y las economías de los territorios productores. Sin embargo, enfrentan un escenario de incertidumbre sobre la demanda futura de hidrocarburos, las condiciones de financiamiento y las exigencias de la transición energética.
Durante el diálogo, Ana Carolina González destacó que las decisiones de inversión de estas empresas pueden comprometer recursos públicos durante décadas. Por ello, resulta fundamental evaluar distintos escenarios de demanda y precios, transparentar los supuestos que sustentan sus estrategias e incorporar mecanismos de gestión del riesgo que protejan las finanzas públicas.
La discusión también puso de relieve que no existe una única trayectoria para todas las empresas petroleras estatales. Las alternativas de diversificación, transformación o reducción progresiva de determinadas actividades deben responder a las condiciones de cada país, considerando su dependencia de los ingresos petroleros, sus necesidades energéticas y las consecuencias para trabajadores, comunidades y territorios productores.
La participación de las comunidades y la sociedad civil también formó parte de la agenda de NRGI. Junto a Global Gas and Oil Network (GGON), la organización impulsó un espacio de diálogo regional sobre la gobernanza del petróleo y el gas, promoviendo el intercambio entre organizaciones que trabajan para proponer ideas y hacer seguimiento al rol que juegan las empresas petroleras estatales frente a la transición y seguridad energética.
La necesidad de incorporar las perspectivas territoriales también estuvo presente en el II Encuentro de Juventudes de América Latina y el Caribe en Energía, donde NRGI acompañó la participación de jóvenes provenientes de Campeche, México, y Putumayo, Colombia.
En el estado mexicano de Campeche, históricamente vinculado a la actividad petrolera, el declive de la producción plantea desafíos para el empleo y las economías locales. En colaboración con REACCIONA Red de Acción Climática, NRGI ha impulsado el fortalecimiento de capacidades y organización para que las nuevas generaciones participen en las decisiones sobre el futuro de sus comunidades. Durante el encuentro, jóvenes compartieron sus experiencias y propuestas frente a estas transformaciones.
Desde Colombia, Suli Yuliana Pérez, lideresa juvenil y coordinadora de la Secretaría de Juventudes Comunales de ASOJUNTAS Mocoa, en Putumayo, participó en el panel sobre fortalecimiento de capacidades comunitarias. Su intervención destacó la importancia de que las comunidades comprendan los proyectos energéticos y cuenten con herramientas para incidir en ellos, considerando las particularidades de la región andinoamazónica.
Ambas experiencias mostraron la importancia de fortalecer las capacidades locales y reconocer a las juventudes como participantes activos en las decisiones sobre el desarrollo de sus territorios.