Fundamentos y preparación para el futuro de una nueva era de gobernanza de los recursos naturales
En marzo de 2006, se estableció Natural Resource Governance Institute (NRGI) bajo el nombre de Revenue Watch Institute (que posteriormente se fusionó con Natural Resource Charter para constituir NRGI). Junto con la coalición Publiquen Lo Que Pagan y la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas, NRGI formó parte de un nuevo movimiento global por la gobernanza de los recursos naturales que buscaba garantizar que las personas pudieran beneficiarse —y no sufrir daños— de sus recursos naturales. Al iniciar la celebración de nuestro 20º aniversario, reflexionamos sobre cómo, junto con reformadores y socios de todo el mundo, hemos logrado avances importantes, seguimos evolucionando y ahora debemos afrontar lo que se requiere para alcanzar el desarrollo sostenible y las transiciones energéticas justas.
El movimiento por la gobernanza de los recursos naturales se fundó en la convicción de que estos pueden y deben beneficiar a la sociedad en su conjunto. Veinte años después, la urgencia de cumplir esa misión es mayor que nunca. También lo son los desafíos —incluidas las violaciones de la soberanía en la búsqueda de recursos naturales— que exigen esfuerzos renovados y acciones concertadas. Sin embargo, no estamos empezando desde cero. Podemos construir sobre dos décadas de progreso y colaboración para transformar la gobernanza de los recursos naturales.
Una base sobre la cual construir
Las normas establecidas de gobernanza —quién establece y hace cumplir las reglas, quién se beneficia y de quién es la voz que importa— enfrentan hoy fuertes presiones. Pero tras veinte años de inversión en el campo de la gobernanza de los recursos naturales, podemos estar orgullosos de que hoy lo que requiere nuestra atención sea su defensa, no su ausencia.
Moldear las políticas: de un contrato social roto a un diálogo informado
Nuestro trabajo comenzó con el objetivo de reparar el contrato social roto entre gobiernos y ciudadanía, asegurando que las personas tuvieran una voz informada y significativa en la forma en que se gestionan los recursos naturales en su nombre. Hace dos décadas, los ciudadanos tenían muy poco acceso a los contratos que sus gobiernos firmaban con empresas petroleras y mineras, y contaban con escasa información sobre los beneficiarios reales, los ingresos recaudados y las operaciones de las empresas estatales.
Hoy, miles de contratos, registros de beneficiarios reales y datos de empresas nacionales de petróleo están disponibles. La transparencia es ampliamente reconocida como un pilar fundamental de la confianza pública y de la estabilidad de las inversiones, gracias al trabajo incansable de la sociedad civil global —incluidos los miembros de la Red por la Justicia de los Recursos (Resource Justice Network)—, así como de iniciativas internacionales y de grupos industriales. Ante nuevas presiones e incertidumbres para las economías emergentes —impulsadas por la geopolítica, los conflictos o la velocidad de la transición energética—, nuestro movimiento ha ampliado el llamado a la apertura y al escrutinio público de la información, con el fin de apoyar transiciones justas para las personas. También estamos cerrando brechas críticas, incluidas las relacionadas con la agregación de valor y las emisiones de metano.
La mayor disponibilidad de datos y el diálogo público han fortalecido la vigilancia y la participación ciudadana en decisiones clave de política pública. En Ghana, donde NRGI trabaja desde 2010, organizaciones de la sociedad civil utilizaron información pública para analizar una propuesta gubernamental de intercambiar la mayoría de las regalías futuras del oro por solo USD 500 millones en efectivo por adelantado. El análisis de NRGI y de 25 organizaciones ghanesas evidenció riesgos de subvaloración y corrupción, basado en años de fortalecimiento de capacidades en temas de anticorrupción y de beneficiarios reales. Sus hallazgos alimentaron el debate público y la cobertura mediática internacional, lo que llevó al Fiscal Especial de Ghana a suspender el acuerdo Agyapa para realizar una evaluación de riesgos de corrupción. El informe final confirmó los principales riesgos señalados por la sociedad civil y el acuerdo fue finalmente detenido, protegiendo los ingresos del oro de Ghana para las generaciones futuras.
Invertir en las personas: de líderes emergentes a una comunidad sofisticada de reformadores
Cuando comenzamos nuestro trabajo, el conocimiento técnico entre tomadores de decisiones y actores de rendición de cuentas era limitado, y la participación de la sociedad civil y de los medios de comunicación en el sector era aún incipiente. Durante dos décadas, el movimiento por la gobernanza de los recursos naturales ha crecido en amplitud, profundidad y sofisticación, construyendo puentes entre líderes de gobiernos, sociedad civil, medios, academia, industria e instituciones multilaterales. NRGI y sus socios —incluyendo instituciones como el African Centre for Energy Policy, la Université Catholique d’Afrique Centrale, la Pontificia Universidad Católica del Perú, Universitas Gadjah Mada, la University of Oxford y ETH Zurich— han contribuido a formar a miles de personas con los conocimientos y las herramientas necesarios para participar eficazmente en los debates de política pública que moldean sus economías y comunidades.
Hoy, los gobiernos de muchos países productores de ingresos bajos y medianos tienen mayor claridad sobre qué esperan de sus recursos naturales —ya sea en términos fiscales, de desarrollo económico local o de agregación de valor. Las redes de reformadores en el Sur Global están contribuyendo a moldear el diálogo internacional y a fortalecer la influencia colectiva, a medida que los recursos naturales se vuelven cada vez más centrales en la competencia económica y geopolítica a escala global. Y aun cuando el espacio cívico se reduce en muchos contextos, los actores de la sociedad civil en países productores emergentes son más sofisticados y estratégicos al exigir rendición de cuentas a los gobiernos y a las empresas.
En la región de Gafsa, en Túnez, por ejemplo, comunidades históricamente excluidas de las decisiones sobre la minería de fosfatos protestaron contra la pobreza, el desempleo y el daño ambiental, lo que redujo drásticamente la producción. A través de la iniciativa Vision Gafsa 2050, NRGI y sus socios apoyaron a actores de base y líderes juveniles para traducir sus preocupaciones comunitarias en propuestas de política pública basadas en evidencia. Con claridad y determinación, dialogaron con las autoridades y, finalmente, contribuyeron a la construcción de una hoja de ruta compartida de desarrollo para la región.
Cambiar las relaciones de poder: de un tema de nicho a un movimiento global amplio
Ante las crecientes preocupaciones de las personas en países productores emergentes de que la transición energética global podría profundizar desigualdades e injusticias históricamente asociadas a las industrias del petróleo, el gas y la minería, NRGI y sus socios buscaron ampliar su alcance y conectar más estrechamente con la comunidad climática. Invertimos en comprender los posibles impactos en países cuyas economías dependen del sector extractivo, compartiendo conocimientos sobre cómo la gobernanza de los recursos puede apoyar la acción climática y ayudando a los países productores a definir sus propios futuros económicos y energéticos como impulsores de una transición energética justa.
Tras nuestra designación en el Panel de la Secretaría General de la ONU sobre Minerales Críticos para la Transición Energética, NRGI convocó a una coalición de socios de la sociedad civil —incluidos actores enfocados en el clima, los derechos humanos, el trabajo y los pueblos indígenas— para definir una agenda compartida. Estos esfuerzos han contribuido a posicionar la equidad, el desarrollo y la gobernanza justa de los recursos como temas centrales en las discusiones globales sobre la transición energética, incluyendo el hecho de que los minerales de transición se aborden por primera vez en las negociaciones climáticas de la ONU.
Para los países de ingresos bajos y medianos dependientes de los ingresos del petróleo y el gas, la transición lejos de los combustibles fósiles de manera “justa, ordenada y equitativa” es clave para su futuro económico y energético. NRGI ha construido nuevas alianzas con líderes del movimiento climático para aumentar la conciencia sobre la necesidad de estrategias de salida responsables, gestionar los riesgos de la transición en regiones donde la producción de petróleo está disminuyendo y apoyar la transformación de las empresas nacionales de petróleo. Trabajando junto a gobiernos y socios de la sociedad civil, nuestro objetivo es garantizar que cualquier visión de hojas de ruta para transiciones justas y ordenadas refleje las prioridades y necesidades específicas del Sur Global.
Hacia una nueva era de la gobernanza de los recursos naturales
Nuestro aniversario llega en un momento decisivo. Los desafíos persistentes de la gobernanza de los recursos —conflicto, inequidad, pobreza y daño ambiental— se intensifican en medio de conflictos geopolíticos, apropiación de recursos, creciente endeudamiento y la emergencia climática. El futuro de las economías, la dominancia tecnológica y militar y los sistemas energéticos están íntimamente ligados al acceso a los minerales.
Utilizaremos nuestro aniversario como hito clave en nuestro camino para transformar la gobernanza de los recursos naturales en esta nueva era. Esto significa aprovechar nuestra capacidad de convocatoria, alcance global y experiencia técnica para apoyar a reformadores y socios a evolucionar y actuar frente a nuevas realidades.
Juntos compartiremos herramientas innovadoras para abordar los desafíos más urgentes de la gobernanza de los recursos: gobernar el auge de los minerales críticos en beneficio del Sur Global, permitir que los países productores de petróleo y gas gestionen sus recursos en el interés público y se preparen para prosperar en un mundo más allá de los combustibles fósiles y repensar la gobernanza de los recursos en el contexto de la geopolítica actual y los desafíos del futuro de la cooperación internacional También encontraremos fuerza e inspiración al celebrar a quienes han impulsado el progreso frente a poderosos intereses, la corrupción y las restricciones a las libertades cívicas. Y no temeremos enfrentar los desafíos que persisten ni los nuevos que surjan.
Porque la manera en que se gobiernen los recursos naturales dará forma no solo al futuro de los mil millones de personas que viven en países productores emergentes, sino también al destino de los ocho mil millones de personas que compartimos este planeta.
Authors
Suneeta Kaimal
President and Chief Executive Officer, NRGI Governing Board ex officio
Patrick Heller
Chief Program Officer