Más allá del petróleo y el gas: perspectivas regionales sobre una transición bajo presión
Mientras más de 50 países se reúnen en Santa Marta para la primera conferencia dedicada a la transición hacia fuentes de energía distintas a los combustibles fósiles, las directoras regionales del NRGI comparten cómo los gobiernos están gestionando presiones contrapuestas y qué significa esto para las economías y las comunidades.
La transición energética está en marcha. Sin embargo, según la perspectiva, puede ser demasiado lenta, demasiado rápida, demasiado costosa o algo completamente distinto. Mientras los gobiernos de Colombia y los Países Bajos celebran en Santa Marta la primera conferencia dedicada a la transición energética, esta ambición se topa con una realidad compleja: el alza vertiginosa del precio del petróleo, la apropiación de tierras, las disputas geopolíticas por los recursos y el creciente endeudamiento en muchos países productores.
El trabajo de NRGI se fundamenta en el reconocimiento de que la forma en que se desarrolle la transición —y su rapidez— determinará si contribuye a sociedades justas, inclusivas y más prósperas, al tiempo que se reconoce que las comunidades que menos han contribuido a la crisis climática suelen ser las que más pierden. No existe una única transición, sino varias, marcadas por puntos de partida, realidades económicas y prioridades de desarrollo muy diferentes. Quienes se reúnen en Santa Marta deben considerar estas diversas perspectivas, incluidas las de comunidades, países y regiones que no siempre están plenamente representadas en estos debates.
Tres de nuestras directoras regionales reflexionan sobre cómo se está desarrollando la transición en la práctica, basándose en dos décadas de trabajo en la gobernanza de los recursos.
¿Cómo están abordando los gobiernos la transición en el contexto actual?
Los organizadores de Santa Marta argumentan que los conflictos actuales refuerzan, en lugar de relegar, la necesidad de una transición. Sin embargo, para los gobiernos que lidian con la incertidumbre de los precios del petróleo, el aumento de la demanda de energía y las presiones inmediatas en materia de seguridad, el panorama es más complejo.
África—Nafi Quarshie, Directora para África
Latinoamérica—Ana Carolina González Espinosa, Directora para Latinoamérica y Directora Sénior de Programas
MENA—Laury Haytayan, Directora de MENA
Authors
Ana Carolina González Espinosa
Senior Director for Programs and Latin America Director
Laury Haytayan
Middle East and North Africa Director
Nafi Quarshie
Africa Director