El fondo del debate no es el fracking, sino cómo reducir la dependencia de México al gas
29 July 2026 • 11:00AM GMT
NRGI puso sobre la mesa la necesidad de reducir la dependencia estructural de México al gas para construir un futuro energético más resiliente, durante el Foro de Aproximación Multidisciplinaria al Fracturamiento Hidráulico en la Cámara de Diputados.
Antes de discutir cómo regular el fracking, hay un paso estratégico anterior: preguntarnos qué problema queremos resolver y qué papel queremos que tenga el gas dentro de la estrategia energética del país. Reducir la dependencia de las importaciones no es necesariamente lo mismo que reducir la dependencia estructural del gas. Esa distinción es clave cuando hablamos de seguridad energética. Por ello, la legislación no debe limitarse a producir más gas, sino a cómo desbloquear obstáculos para reducir la dependencia del gas y propiciar alternativas.
Con este planteamiento, Talia Contreras, Oficial de Programas en NRGI para México, abrió su participación en la mesa Marco regulatorio, régimen fiscal e instrumentos financieros, del Foro realizado en la Cámara de Diputados el pasado 29 de julio. El evento reunió a expertos de diversas disciplinas y tomadores de decisiones para discutir la factibilidad de esta actividad en un momento clave, a días de que se presenten los resultados del Comité Técnico para la evaluación del fracking convocado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
En su intervención, Talia expuso el más reciente reporte de NRGI, "Cuatro claves para reducir la dependencia del gas en México", que evidencia que el problema no es únicamente la dependencia de las importaciones de gas desde Estados Unidos, sino que gran parte de la infraestructura, las decisiones de inversión, la regulación y la planeación están organizadas alrededor del gas. Se trata de una dependencia estructural del sistema.
Explicó que incrementar la producción nacional puede contribuir a reducir las importaciones, pero no necesariamente disminuye la dependencia estructural ni los riesgos que conlleva. De hecho, si se apuesta por el fracking para sustituir importaciones, se podría terminar profundizando aún más esa dependencia, al justificar la construcción de más infraestructura fósil que ate al país al gas por décadas.
Frente a esta coyuntura, y de cara al inminente reporte del Comité Técnico, desde NRGI vamos a seguir insistiendo en que reducir la dependencia estructural del gas debe ser el eje rector de cualquier decisión. Además, en estos diálogos, es necesario amplificar las voces de las de las comunidades que enfrentan directamente los impactos de la extracción y las de las juventudes, cuyo futuro está en juego. Sin ellas, cualquier discusión sobre regulación o alternativas seguirá siendo incompleta.
En el Foro también participaron el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar; Alfonso Reyes Pimentel, de AMEXHI; Luca Ferrari, del Instituto de Geociencias de la UNAM; Alfredo Guzmán Baidizán, excomisionado de la CNH; y Lorena Caballero, de GFLAC, entre otros.
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