Minerales para la transición energética en Colombia
Propuestas de Salvaguardas
El cobre y el níquel son minerales indispensables para tecnologías como las energías renovables, las redes eléctricas, los vehículos eléctricos y los sistemas de almacenamiento de energía. Sin embargo, aumentar su producción no garantiza, por sí solo, una transición energética justa. La pregunta decisiva es otra: ¿bajo qué condiciones se extraerán estos minerales y quiénes asumirán sus costos y recibirán sus beneficios?
El informe Minerales para la transición energética en Colombia: propuesta de salvaguardas basadas en los principios de la ONU, elaborado por Transforma y Natural Resource Governance Institute (NRGI), examina este desafío a partir de dos casos especialmente relevantes para el país: el proyecto de cobre Quebradona, en Jericó y Támesis, Antioquia, y la experiencia de la minería de níquel en Cerro Matoso, Córdoba.
El informe es la tercera entrega de la serie regional que incluye Minerales para la transición energética: propuestas de salvaguardas para América Latina sobre los principios de la ONU y Minerales para la transición energética en Chile: propuestas de salvaguardas basada en los principios de la ONU.
El análisis parte de una advertencia importante: Colombia avanza en la identificación y eventual aprovechamiento de minerales estratégicos para la transición energética mientras todavía enfrenta los impactos acumulados de décadas de actividad extractiva. En ese contexto, los nuevos proyectos representan una oportunidad para hacer las cosas de otra manera, pero también el riesgo de reproducir desigualdades y conflictos socioambientales.
A partir de revisión documental, entrevistas y talleres con entidades públicas y organizaciones de la sociedad civil, el estudio identifica los desafíos que atraviesan distintas etapas de la actividad minera que se traducen en “débiles marcos de gobernanza”: acceso a la información, restricciones al espacio cívico, dificultades para garantizar la consulta previa, distribución inequitativa de beneficios, brechas laborales y de género, y conflictos alrededor del acceso y la calidad del agua.
El informe propone leer estos problemas a la luz de los principios establecidos por el Panel del Secretario General de las Naciones Unidas sobre minerales para la transición energética y plantea prioridades, desarrolladas desde la sociedad civil, para incorporar salvaguardas desde las etapas tempranas de los proyectos, antes de que los conflictos y las afectaciones se consoliden.
La discusión, por tanto, no es si Colombia tendrá o no un papel en las cadenas de minerales de la transición. El debate de fondo es qué tipo de gobernanza construirá alrededor de ellos. Una transición energética no puede considerarse justa únicamente por las tecnologías que impulsa. También debe serlo por la manera en que protege los derechos, distribuye los beneficios y toma decisiones en los territorios donde se encuentran los minerales que la hacen posible.
Authors
Juliana Peña Niño
Colombia Country Manager
Fernando Patzy
Andean Manager
María Angélica Rojas
Colombia Program Officer
Melissa Marengo
Portfolio Coordination Lead
Pedro Zapata
Chile Program Officer