Cómo el aprendizaje Sur–Sur está moldeando las estrategias de valor agregado mineral
A medida que los gobiernos del Sur Global buscan aumentar los beneficios derivados de sus recursos minerales, las preguntas sobre cómo avanzar en las cadenas de valor mineral, y a qué costo, se han vuelto cada vez más urgentes. En este contexto, funcionarios de los gobiernos de África, Asia y América Latina se reunieron en Indonesia a principios de diciembre para un diálogo intergubernamental Sur–Sur sobre cómo desbloquear una adición de valor mineral equitativa.
El diálogo fue coorganizado por el Consejo Económico Nacional de Indonesia y el Natural Resource Governance Institute (NRGI), con el apoyo de ViriyaENB. Participaron funcionarios de 10 países —entre ellos Chile, la República Democrática del Congo, Ghana, Indonesia, México, Mongolia, Marruecos, Filipinas, Zambia y Zimbabue—, junto con representantes de organizaciones intergubernamentales, instituciones de investigación y agencias de desarrollo.
A lo largo de la semana, los participantes intercambiaron experiencias, ideas y lecciones sobre cómo los países del Sur Global pueden usar sus minerales para impulsar el desarrollo sostenible, incluso avanzando en las cadenas de valor mineral. El diálogo se abrió con funcionarios de gobierno reflexionando sobre cómo los mercados globales cambiantes y la geopolítica están reconfigurando las oportunidades y las restricciones para la adición de valor, y cómo estas dinámicas influyen en las estrategias nacionales. Los participantes también discutieron el papel de las alianzas externas y del financiamiento público internacional para traducir la estrategia en práctica.
Estas conversaciones se nutrieron de una visita a terreno de dos días al Parque Industrial de Weda Bay en Indonesia (IWIP), en Molucas del Norte, que ofreció una mirada directa a uno de los centros de procesamiento mineral más significativos del país, los desafíos y los trade-offs que implica la industrialización.
El último día amplió aún más la mirada. Los encuentros con un grupo multidisciplinario de responsables de política pública indonesios, representantes de la industria, académicos, organizaciones de la sociedad civil y socios para el desarrollo enfatizaron tanto el potencial económico del desarrollo de las cadenas de valor como los desafíos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) que lo acompañan. Funcionarios de otros países reflexionaron sobre qué aspectos de la experiencia indonesia podrían ser transferibles a sus propios contextos y qué formas de aprendizaje y adaptación entre países podrían insumar más eficazmente el desarrollo de políticas. Estas conversaciones derivaron en intercambios más profundos sobre estrategia y política industrial, atracción de inversiones y alianzas, ESG e impactos comunitarios, y los arreglos institucionales y políticos que sustentan la implementación.
En medio de estas discusiones, surgieron seis conclusiones clave.
1. Un panorama global cada vez más complejo para la agregación de valor
Con una demanda global de minerales en pleno auge y una intensificación del impulso por diversificar las cadenas de suministro, se ha abierto una ventana de oportunidad para establecer actividades de cadena de valor en nuevas ubicaciones. Sin embargo, los países ricos en minerales del Sur Global enfrentan obstáculos crecientes para concretar sus ambiciones de agregación de valor. China sigue dominando etapas críticas de muchas cadenas de valor mineral y despliega cada vez más controles de exportación sobre tecnologías, equipamiento de manufactura y materiales clave. En respuesta, otras grandes economías están canalizando grandes cantidades de financiamiento público hacia sus propias industrias mientras —particularmente en el caso de Estados Unidos— buscan estrechar el espacio de política disponible para los países del Sur Global, incluso mediante una oposición más agresiva a las prohibiciones de exportación y a las alianzas con rivales geopolíticos.
2. Diferentes cadenas de valor, distintas estrategias
Este panorama complejo refuerza la necesidad de estrategias de valor agregado ajustadas a las oportunidades y restricciones específicas de cada cadena de valor. Las discusiones reflejaron un reconocimiento compartido de que no todas las formas de agregación de valor son factibles, deseables o prioritarias en todos los contextos. Los participantes destacaron cómo las diferencias en participación de mercado global, requerimientos de infraestructura, riesgo tecnológico, impactos ambientales y sociales y necesidades económicas más amplias moldean los enfoques de los gobiernos, incluida la forma en que los países distinguen entre oportunidades de corto plazo "sin arrepentimientos" y apuestas de más largo plazo y mayor riesgo.
"El evento ha ampliado mi conciencia sobre la amplitud de la caja de herramientas de política industrial y sobre cómo su uso debería reflejar las idiosincrasias de cada país." — Martín Latorre, Universidad de Chile
Las discusiones subrayaron la importancia de anclar las estrategias de agregación de valor en visiones nacionales de largo plazo capaces de sobrevivir a los ciclos políticos y de dar confianza y previsibilidad a los inversionistas. Los participantes señalaron que los países que han avanzado han secuenciado inversiones y reformas de política —como requisitos de agregación de valor y metas de contenido local— a lo largo del tiempo, reconociendo al mismo tiempo que la incertidumbre y el aprendizaje son rasgos inherentes de la transformación industrial. Esto exige que los gobiernos corrijan el rumbo a medida que evolucionan los mercados, las tecnologías y las condiciones internas. El involucramiento cercano y sostenido con el sector privado emergió como un factor crítico de éxito, lo que releva el papel de la confianza, la transparencia y la comunicación abierta entre gobiernos e inversionistas.
"La visita de campo fue reveladora: reforzó cuánto importan el foco estratégico y la disciplina para avanzar hacia una agregación de valor equitativa." — Marit Kitaw, Comisión Económica de las Naciones Unidas para África
4. La coordinación intragubernamental es vital, pero a menudo esquiva
Diseñar e implementar estrategias efectivas de agregación de valor requiere una alineación estrecha entre múltiples ministerios y organismos, algo que muchos países luchan por lograr en la práctica. Los participantes destacaron cómo las responsabilidades fragmentadas, los mandatos superpuestos y la comunicación inconsistente suelen socavar la coordinación entre las políticas mineras, energéticas e industriales, así como la integración suficiente de consideraciones ambientales y sociales en la toma de decisiones. Los enfoques exitosos combinan cadenas de mando claras con mecanismos formales de colaboración interinstitucional, respaldados por apoyo político sostenido.
"Este evento me ayudará a abogar por institucionalizar la coordinación entre los ministerios clave de mi país, para hablar con una sola voz y estar en sintonía." — Shorai Kavu, Ministerio de Energía y Desarrollo Energético, Zimbabue
5. Un enfoque multiactor y una comunicación clara son fundamentales
Las estrategias de agregación de valor implican trade-offs, toman tiempo en dar resultados y, aun así, pueden no satisfacer plenamente las expectativas públicas. Los participantes señalaron que incluso estrategias bien diseñadas pueden fracasar si los gobiernos no logran involucrar a la ciudadanía, lo que deja a las políticas vulnerables a presiones y reversiones. La consulta significativa y el involucramiento sostenido con un amplio rango de actores son, por tanto, esenciales. Los gobiernos necesitan comunicar con claridad los objetivos, los plazos y los beneficios esperados para construir confianza pública, particularmente en países con historiales de promesas incumplidas en torno a los recursos. Las narrativas transparentes y basadas en datos, presentadas en un lenguaje accesible, pueden ayudar a sostener el apoyo político a través de los ciclos electorales y a fortalecer la credibilidad de los compromisos de política de largo plazo.
6. Neutralidad estratégica y el potencial de la colaboración Sur–Sur
Frente a maniobras geopolíticas cada vez más intensas, muchos países del Sur Global están buscando una neutralidad estratégica mediante alianzas diversificadas que preserven la autonomía de política, en lugar de alinearse con un solo bloque. Los participantes discutieron la cooperación Sur–Sur como un mecanismo clave para habilitar esa neutralidad. Al coordinarse en vez de competir, los países pueden fortalecer su poder de negociación, reducir su vulnerabilidad a presiones externas y explorar la colaboración en estándares, desarrollo de habilidades, infraestructura regional y aprendizaje mutuo continuo. El aprendizaje entre países fue visto como particularmente valioso para enfrentar desafíos compartidos, reducir las asimetrías de información con los grandes países consumidores y explorar colectivamente la innovación en políticas.
"Este evento mostró que la colaboración Sur–Sur en minerales críticos es posible, convirtiendo la fragmentación económica en beneficios mutuos a lo largo del Sur Global." — Niwa Rahmad Dwitama, Ministerio de Relaciones Exteriores, Indonesia
Los participantes exploraron oportunidades para dar continuidad al diálogo y a la acción, incluida una Plataforma de Aprendizaje Sur–Sur sobre Minerales para la Transición que será piloteada por funcionarios e investigadores de un subconjunto de los países participantes, junto con futuras ediciones del diálogo intergubernamental más amplio. A través de estos mecanismos, el aprendizaje Sur–Sur puede apoyar a los gobiernos en la toma de decisiones informadas sobre agregación de valor mineral.
Las citas han sido ligeramente editadas por claridad y extensión.
Authors
Nafi Quarshie
Africa Director
María Paz González
Chile Senior Program Officer
Thomas Scurfield
Senior Economic Analyst
Frenky Simanjuntak
Indonesia Consultant